El tiempo y la memoria
Como el tiempo tiende a difuminar los recuerdos en nuestra memoria hemos decidido empezar este blog para que cuando pase el tiempo podamos recordar.
Cuando uno decido tener un hijo ni se le pasa por la imaginación que no va a poder tenerlos, corrijo que no va a poder tenerlos por medios “naturales”. Uno se pone a ello con mucha ilusión y aunque los meses van pasando sin resultado (positivo), no pasa nada, el mes siguiente acertamos, pero el siguiente tampoco. Así que se empieza a sospechar que algo no anda bien, uno decide ir al médico (que feliz es el ignorante), pensando que todo va a salir bien y que lo único que nos pasa es que estamos “obsesionados”, cuando nos digan que todo está bien, seguro que nos “relajamos” y zas embarazados (ja ja ja).
Pero no es así, el día 2 de enero del 2008 nos dan el primer golpe, nooooooooo, y ahora que hacemos. Los pasamos francamente mal, llorar y más llorar (bueno eso yo, que mi marido es bastante más fuerte), mucha angustia (hoy me he dado cuenta que hace mucho tiempo que no lloro por este tema), no saber que hacer. Comenzamos un peregrinar de médico en médico, todos lo ven claro se hace un tratamiento y listo. Pues nosotros no lo vemos tan listo.
Creo que todo lo que sientes en esos momentos no te deja pensar con claridad, queremos un HIJO, y parece no importar todo los demás, nos dejamos arrastrar por los acontecimientos, parece que el siguiente paso es ir a una clínica privada y pagar, pagar lo que haga falta. Nos informamos, buscamos el teléfono de una clínica que nos recomiendan en nuestro seguro, estamos dispuestos a llamar para pedir una primera cita. Pero decidimos esperar a llamar a ir a mi revisión en la endocrina. Nos conoce desde hace algún tiempo, nos habla con calma, lleva un retraso importante en la consulta, pero no le importa dedicarnos todo el tiempo que sea necesario.
Ante todo nos tranquiliza, no tenemos porque precipitarnos, no tenemos prisa, somos todavía jóvenes (bueno eso dice ella, jejeje) y no llevamos ni año y medio casados. Tenemos que darnos un tiempo para pensar las cosas y tomar las decisiones con la cabeza y los sentimientos más serenos.
Decidimos darnos un tiempo para pensar, ya no queremos ir a una clínica privada, he estado viendo fotos por Internet de alguna de las clínicas y no me veo entrando por la puerta de ninguna de ellas. Además ocurre algo, una cosa insignificante, pero que hace que las pocas ganas de ir a lo privado se esfumen.
Decidimos esperar a ver que nos cuentan en la Seguridad Social, aunque los tiempos de espera sean eternos, aunque a día de hoy agradezco que sean eternos.
Y durante este tiempo de espera, sin saber muy bien como ha sido hemos decidido iniciar los trámites para la adopción. Y en estas andamos, el día 5 de mayo hay una reunión informativa en nuestra ciudad.
Sabemos que el camino no es fácil y hasta que tengamos a nuestra niña (porque ya he decido yo que va a ser niña, jejeje) todo va a ser incertidumbre, espera, desesperación, pero por ello vamos a dejar de intentarlo. Que como dice Sabina, NO HAY NOSTALGIA PEOR QUE AÑORAR LO QUE NUNCA JAMÁS SUCEDIÓ.

Meneame
del.icio.us